Tener un accidente es un evento muy impactante y traumático. Por eso es vital cuidarse después de que ocurra uno. La mejor manera de hacerlo es:
- Permanezca en el lugar del accidente. Si abandona la escena de un accidente, puede causarle problemas legales y generar preguntas que no serán favorables para su caso.
- Busque atención médica. Aunque se sienta bien, no es raro que las lesiones se manifiesten mucho después de un accidente. Un médico sabrá qué buscar y podría detectar esas lesiones latentes. Tener esos hallazgos documentados en sus informes médicos puede ser fundamental para respaldar cualquier reclamación presentada.
- Contacte a un abogado de lesiones personales con experiencia. Las compañías de seguros tienen abogados trabajando para ellas. Un abogado experimentado en lesiones personales podrá prepararse adecuadamente y enfrentarse a las tácticas de la compañía de seguros, guiándole en cada paso de su reclamación.
- No acepte la primera oferta de la compañía de seguros. Ellos no velan por sus mejores intereses, sino por los propios. No se deje intimidar para aceptar una oferta de la compañía de seguros.




